Moda estadounidense, la Escuela Americana

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08 junio, 2015
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Luces, drama, suspenso y excitación –New York Fashion Week es el evento imperdible del calendario de la moda.

 

Aunque algunos críticos la acusan de monótona, otros están fascinados por la posibilidad de descubrir las nuevas tendencias y talentos.

 

En años recientes, Nueva York ha mostrado un lado alternativo de la industria que ha logrado picar la curiosidad tanto de los compradores como de la prensa especializada y que podría etiquetarse como “La Escuela Americana” o “American School”.

 

Photo by Yo Status -

Photo by Yo Status – El New York Fashion Week se celebra los meses de febrero y septiembre.

 

Los orígenes de la “American School” se remontan a la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo desde 1910, la revista American Dressmaker atestiguó el deseo de la industria de la moda norteamericana de independizarse de su contraparte europea.

 

Photo by Attic Paper -

Photo by Attic Paper – Publicidad en 1923 de Lord & Taylor.

En la década de los veintes Hollywood desarrolló su distintivo estilo glamoroso. En 1932 Lord & Taylor, la tienda departamental de la Quinta Avenida promovía vestidos del “estilo americano” y el New York Couture Group fue fundado en 1947.

 

La caída de Wall Street en 1929 y la Gran Depresión de 1930, así como el surgimiento de la distribución en masa y las tiendas de descuento, confirmaron la creciente independencia de la moda, pero fue el aislamiento que Estados Unidos tuvo de Francia durante la Segunda Guerra Mundial el hecho que finalmente marcó la ruptura, liberando a los diseñadores estadounidenses de la sumisión a los couturiers parisinos.

 

Desde luego desde entonces hasta ahora el corazón de la moda estadounidense es Nueva York. Modistas, couturiers y diseñadores en la Séptima Avenida se especializaron trajes de mujer, abrigos y vestidos. Pero la influencia del sportswear californiano estaba en aumento y el uso del rayón o la seda artificial se convirtieron en un riesgo para los expertos manufactureros de prendas de Nueva York.

 

Al mismo tiempo, los árbitros del estilo removieron gradualmente la distinción entre ropa para indoors y outdoors (interiores y exteriores) simplificando así la forma en que las mujeres estadunidenses visten.

 

Conforme el Estados Unidos de la posguerra evolucionó, los consumidores se alejaron del modelo europeo de hacer las cosas y empezaron a adoptar verdaderamente el American way of life.

 

Photo by The Huffington Post -

Photo by The Huffington Post – Para la década de los 30’s, la moda se volvió más sencilla y práctica. Se sustituyeron los corsés por prendas más ligeras.

 

La vida en los suburbios, la cristalización del sueño americano a través de nuevos códigos de vestimenta y un estilo de vida más activo y práctico y con una etiqueta menos rigurosa.

 

La expansión en el número de matriculados en los campus universitarios, con énfasis en los deportes, inspiraron a una joven generación a preferir las prendas cómodas y prácticas.

 

Para 1974, Claudia Kidwell y Margaret Christman observaron su libro “Suiting Everyone” que la principal característica de la moda estadounidense era que borraba todos los orígenes étnicos y deshacía las convenciones sociales. Estos tres factores –la creación de los suburbios, la vida universitaria y la democratización de la moda convirtieron Estados Unidos en el reino del sportswear.

 

La pionera de esta tendencia fue Claire McCardell, quien llevó la sutil sofisticación de la alta costura al sportswear durante las décadas de los cuarentas y cincuentas. En las siguientes décadas, la prensa especializada se enganchó con la reinvención del glamour propuesta por Bill Blass y Hattie Carnegie.

 

Photo by La Cabeza de Meduza -

Photo by La Cabeza de Meduza – Claire McCardell destacó por su sport wear sofisticado.

 

También ante el talento del diseñador de Hollywood Oleg Cassini y de Norman Norell y Óscar de la Renta. Otros de las favoritos eran Anne Klein, Pauline Trigére, Liz Clairborne, el rey del hippie chic Giorgio di Sant´Angelo y al siempre estrafalaria Betsey Johnson.

 

Esta galaxia de talentosos diseñadores logró borrar el complejo de inferioridad que permeaba la moda estadounidense.

 

Photo by Observer -

Photo by Observer – Michael Kors se ha establecido como uno de los mejores diseñadores de la Escuela Americana.

 

En la década de los ochentas, la moda norteamericana ganó notoriedad gracias a los cortes limpios de Perry Ellis, el estilo jet-set de Carolina Herrera, las piezas básicas de Donna Karan, la elegancia minimalista de Calvin Klein, el preppy-chic de Ralph Lauren y la visión novedosa de Isaac Mizrahi y Todd Oldham.

 

Actualmente diseñadores como Zac Posen, Lázaro Hernández y Jack McCullough (ambos de Proenza Schouler) e Isabel Toledo ocupan un lugar privilegiado en la industria de la moda. A su vez, las historias de éxito de diseñadores como Albert Elbaz, Tom Ford, Michael Kors y Marc Jacobs, han atraído la atención de las tiendas departamentales europeas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ALL-you-need-is-class-Be-the-One

 

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08 junio, 2015
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